El vinagre de sidra es utilizado desde tiempos atrás. Según investigaciones realizadas por la doctora Carol Johnston, directora del Programa de Nutrición de la Arizona State University es una de las mayores expertas del mundo en el tema y afirma que “el vinagre bloquea la digestión de los hidratos de carbono. No bloquea el cien por cien, pero evita que parte de esos hidratos se digieran”, insiste, y añade un dato que me parece superinteresante: “Además, si bebes agua con vinagre de manzana con una comida que contiene hidratos de carbono, los hidratos que no digieres alimentarán a las bacterias buenas del intestino”.
No lo bebas directamente: podría dañar tu esófago y el esmalte de tus dientes. No abuses de él: diluye 1 o 2 cucharadas en un vaso grande de agua y reparte esa cantidad en dos comidas al día. Como bebida normal, toma agua.